12 CONSEJOS PARA TU PROCESO DE CONVERSIÓN

1. Quien cambió fuiste tú no los demás. Has recibido una gracia y quizá te parece mentira que ellos no vean las cosas como tú. Ahora toca ser paciente con los que te rodean. Celo apostólico sí! Intolerancia no!

2. A veces es bueno un cambio de círculos sociales. Tomar distancia de los ambientes que frecuentabas que no te ayudan con los ideales que ahora persigues.

3. No es obligatorio ser perfecto de la noche a la mañana. Es un error pensar que al convertirme ya he alcanzado la meta. Hay cantidad de defectos a purificar. La santidad es un camino.

4. Podrás sentirte tentado de salir de la Iglesia. Al ver que en la parroquia hay mediocridad uno puede decepcionarse. En la Iglesia hay trigo y cizaña, no escandalizarse es un signo de madurez, ya que la Iglesia no es el club de los perfectos.

5. Recuerda que la fe no es un sentimiento. La primera conversión va acompañada de un gran consuelo y un sentimiento de Dios muy fuerte quizá con lágrimas pero luego vienen sequedades. El encuentro con Dios se da en la fe no en el sentimiento.

6. Crece en la oración. Tu plan de oración no puede supeditarse al estado de ánimo de cada día.

7. Quizá tu forma de pensar era distinta a la que la Iglesia te propone ahora. A menudo primero cambia el corazón, pero puede ser que la mente todavía sea mundana o incluso anticristiana.

8. No hagas un grupo social del grupo al que te integras. Que tu grupo eclesial sea un lugar de encuentro con Dios no un grupo de amiguetes.

9. Fórmate. Mucha gente te va a cuestionar por tu giro.

10. Persevera, sé constante. La conversión es un estado permanente, caerás pero no dejes de levantarte.

11. Habla de Cristo a los demás.

12. Y recuerda que eres católico en todas partes.